beatrizmendiola

10 octubre 2019

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Siempre he soñado con organizar una boda así.

En un enclave mágico en el que todo es posible.Y apareció un granero muy especial. Y no dudé ni un segundo.

El tipo de shooting y el estilo ya rondaba mi cabeza, pero El Granero terminó por convencerme.

De mi cabeza surgió, de inmediato, la paleta de colores de la boda.

Paleta de colores

Texturas naturales como la paja, el lino y la madera, acompañadas por tonos empolvados, verdes suaves, rosas sólidos e intensos y dorados naturales.

El vestido, el traje del novio, la decoración floral, la vajilla, cubertería y todos los complementos irían acompañando a estas tonalidades que destacarían en el shooting.

La historia de amor de Jon y Lucía brotó rápidamente.

¿Cómo se conocieron? ¿Qué personalidad tiene cada uno de ellos? ¿Cuáles son sus aficiones? ¿Cómo surgió su amor?

Colaboradores

La historia construye el shooting poco a poco. Los detalles de cada escena, de cada fotografía. Los modelos, además, son una pareja en la vida real lo que nos permitió contar con sus miradas cómplices, sus risas y su comodidad en cada momento ¡Un lujo!

Pero nada de esto hubiera sido posible sin el trabajo de cada uno de los colaboradores en este shooting. Todos ellos igual de importantes. Desde la trenza que luce la novia hasta el video de esta sesión de fotos que duró todo un día.
Rodearse de los mejores colaboradores es siempre mi máxima en este trabajo que adoro. Bien sea un shooting como este o la boda de unos novios.

Organización, diseño y coordinación: Beatriz Mendiola WP

Fotografía: Diego Azofra
Videógrafos: Rod&Cone
Novia: Carolina Oña
Novio: Rubén González
Vestido: Alicia Rueda
Complementos: Anita Ribbon
Alpargatas novia: Elenovari
Peluquería: Kirey Estilistas
Maquillaje: La FianceeTraje Novio: Masfiel-Trazos
Decoración floralGoya Floristas 
Mobiliario: Mesa Presidencial
Papelería: Idea Papel Tijera.

Organización y shooting

Ninguno de ellos se lo pensó ni un minuto por lo que rápidamente pudimos encontrar una fecha para el shooting y todos encajamos rápidamente en el timing que preparé para que todo estuviera perfectamente organizado.

Muchísimo trabajo, ilusión y nervios. El día del shooting se vive como una boda real. Las emociones, a flor de piel, y mucho trabajo para que luzca tal y como lo veis.

Un placer. Una boda de de cuento.

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